bienvenidos

Introducción

La Introducción de El hombre en busca de su humanidad (HBH) es importante porque está escrita pensado en que el libro se va a leer de forma independiente, es decir, separado del tomo II, Introducción a la inteligencia del pasado y porvenir del cristianismo; tomo que se editó un año antes pero del que no hay ninguna referencia en HBH.

En esta Introducción, Légaut se dirige al hombre (no al cristiano). Légaut considera que la situación es de crisis de civilización, lo cual se refleja en que el sentido de la vida ya no lo dan las instancias (religiones, ideologías) que hasta ahora lo hacían aunque lo hicieran de un modo general, cosa que actualmente es insuficiente. Por otra parte, también señala Légaut los límites de los conocimientos generales, como los de las ciencias del hombre, que tampoco resuelven, aunque eventualmente puedan pretenderlo, la cuestión del sentido que el hombre particular se plantea y de la que incluso pueden distraerlo. Observa, además, Légaut la servidumbre que encierra el inconformismo sistemático; ante el que subraya, en cambio, la necesidad de partir de uno mismo y de que el hombre contemporáneo «recupere su patrimonio»; un «suelo» sobre el que caminar y mantenerse en pie.

Légaut se presenta ante el lector sin informar acerca de su vida pese a considerar su texto una «especie de testimonio». Justifica esta “abstracción” por razón de discreción y de eficacia. El libro no debe distraer al lector, que debe volverse hacia sí mismo para comprenderlo. Tan sólo por honestidad dice Légaut que él es cristiano. Sin embargo, enseguida añade que las afirmaciones básicas de su libro «pertenecen a la esencia humana». La vida espiritual humana no es necesariamente cristiana ni tampoco depende de alguna otra adscripción determinada (ni siquiera de una hipotética adscripción a la no adscripción).

[ El hombre en busca de su humanidad (Madrid, AML, 2001) págs. 9-12 ]