bienvenidos

[ Marcel Legaut ]

Los dos libros tuvieron un éxito inesperado pese a su dificultad y extensión. Después del Concilio Vaticano II y del mayo del 68, el testimonio de un profesor, antiguo "normalien" convertido en campesino, llamó la atención. Entonces, la vida de Légaut cambió de nuevo. Salió del retiro de su granja y viajó por media Francia y por otros países (Suiza, Bélgica, Italia, España, Canadá), allí donde le invitaban sus lectores, que querían comentar con él sus libros.

Légaut pasaba casi medio año fuera de Les Granges o de Val-Croissant, donde siguió viviendo su familia. Aparte de los viajes, reservaba un mes para retirarse en soledad; primero, en alguna cartuja o trapa, y luego en el carmelo femenino de la Paix, en Mazille, cerca de Cluny y de Taizé. Los veranos, los pasaba en La Magnanerie de Mirmande, un viejo caserón que el grupo de los amigos de los veranos en Les Granges adquirió y habilitó para compartir, durante las vacaciones, una búsqueda espiritual e intelectual de corte completamente laico, cuyas raíces, como veremos, provenían de los años veinte.

3. Un cambio decisivo anterior

Los dos cambios en la trayectoria de Légaut que hemos indicado (el cambio de 1940 y el de 1970) dividen su biografía aparente en tres etapas, según cuál fue, en cada una de ellas, su actividad fundamental: primero, universitario; luego, campesino; después, escritor. No obstante, hubo un cambio anterior, en torno a 1920, que fue también decisivo pues marcó un antes y un después en su vida, y terminó cuajando en sus decisiones de 1940. Este quiebro, especie de nuevo nacimiento, tuvo sus circunstancias pero fue, sobre todo, interior, como el paso paulatino de un umbral: el que lleva a la vida de fe, que es muy distinta de la creencia en unas creencias (es decir, de la mera adhesión, afectiva e intelectual, a unas creencias), así como de la vida de simple moralidad, según unas normas.

La infancia de Légaut había transcurrido “feliz y sin historia”, dentro de una familia burguesa y ciudadana; en un clima de estudio marcado por el padre, también profesor de matemáticas; y en un marco religioso y moral de corte clásico dentro del catolicismo, más marcado por la madre. En este contexto, hacia los quince años, Légaut pensó "tener vocación" y quiso ingresar en algún seminario antes de terminar el bachillerato. La madre lo veía bien pero el padre le puso como condición, no sin tensiones dentro de la pareja, terminar antes el bachillerato y realizar unos estudios universitarios. Légaut terminó, pues, sus estudios de bachillerato durante la Iª Guerra Mundial y preparó el ingreso tanto en la Escuela Normal Superior como en la Escuela Politécnica. Aprobados ambos, escogió ingresar, con 19 años, en la ENS, y seguir así las huellas de su padre en la enseñanza. La ENS había perdido casi la mitad de sus alumnos en la Guerra, unos ciento ochenta de trescientos cincuenta.


primera | anterior
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
siguiente | última (5)